“El Gran Milagro” no fue dirigida por un mexicano, sino que estuvo a cargo de Bruce Morris, el mismo que hizo la historia visual de “Pocahontas” (Mike Gabriel, Eric Goldberg, 1985), “Hércules” (Ron Clements, John Musker, 1997) y “Buscando a Nemo” (Andrew Stanton, Lee Unkrich, 2003), proyectos de Disney y Pixar.
Morris, junto con Imágica Estudios, Patricia García Peña y Gregorio Núñez, a la cabeza del trabajo animado, crearon la primera película mexicana con un 3D estereoscópico, lo que quiere decir que tiene volumen y no personajes planos que son separados del fondo mediante este formato.
Si bien en sentido estricto, la animación dista mucho de lo que han logrado los estudios del ratón y la lamparita, también es un hecho que la película contó con un presupuesto infinitamente menor de lo que suele destinarse al género: 3 millones de dólares (mdd).
Por lo mismo, queda a deber en cuanto a las texturas se refiere, además de que muchos de los movimientos de los personajes se ven robotizados y les falta soltura.
La historia se centra en tres personas que pasan por una crisis existencial: una mujer viuda; un hombre que recibe una mala noticia, y una anciana aquejada por la soledad y la desesperanza.
Guiados por sus ángeles de la guarda, llegan a una iglesia en donde buscarán consuelo y atestiguarán la legendaria lucha entre el bien y el mal; entre Dios y Lucifer.
No obstante, para lograr lo que vemos en pantalla y conseguir el mejor 3D nacional que se ha visto hasta el momento —hay escenas en las que aparece humo, el cual se logró de forma impresionante— los animadores realizaron prácticamente dos películas, pues necesitaban realizar una imagen distinta para cada ojo.
La fotografía, tanto en su composición como luminosidad, está muy bien cuidada, al igual que el diseño de arte, particularmente el interior de la Iglesia; además, la banda sonora a cargo de Mark Mckenzie acentúa la parte celestial del filme.
La cinta se realizó en dos versiones, una en inglés y otra en español, de ahí que los movimientos de la boca de los personajes no correspondan con los diálogos, los cuales en ocasiones se vuelven reiterativos, lo que detiene la fluidez de la historia.
En este sentido, el argumento es bastante sencillo y parece carecer de conflicto, pero el giro final logra rescatar un mensaje positivo que brindará a toda la familia un sano entretenimiento.
Aunque puede ser tildada como una cinta propagandista, permite comprender tanto a católicos como a quienes no lo son en qué consiste esta religión. Y quién sabe, puede que hasta uno que otro espectador salga conmovido e inspirado.
Calificación
Mensaje Hay que estar preparados para hacer el bien, ser respetuosos, autocríticos y estar dispuestos a ayudar a los demás.
Dirección Morris guía un buen trabajo visual, pero faltó pulir algunos detalles.
Actuaciones En la versión en español del filme no consiguen completa credibilidad.
Guión A la historia le falta profundidad de personajes, así como los obstáculos que deben enfrentar, aunque da una idea muy completa de lo que es la misa católica.
Animación
El trabajo es para aplaudirse, aunque aún falta camino que recorrer.
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